El camino de Irán hacia la disuasión activa

Las interceptaciones de drones, la presunta captura de un sistema submarino autónomo y las rápidas respuestas con misiles ilustran el énfasis de Teherán en la superioridad informativa, la tecnología y la represalia.

Published: 19 sept 2026, 12:36
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El camino de Irán hacia la disuasión activa
Summary

Artículo editorial en español basado en un informe de IRNA que examina el cambio declarado de Irán hacia la «disuasión activa». Analiza operaciones denunciadas relacionadas con un buque de superficie no tripulado, un sistema submarino autónomo y un dron MQ-1, y destaca el papel de la superioridad de inteligencia, la guerra electrónica, la tecnología no tripulada, la defensa aérea integrada y la represalia rápida. El artículo distingue las afirmaciones de la fuente de los hechos verificados de forma independiente.

## Un cambio de la defensa a la disuasión activa

Un informe de la agencia estatal iraní Islamic Republic News Agency (IRNA) presenta una serie de acciones militares recientes como prueba de que las fuerzas armadas de Irán están avanzando más allá de una postura principalmente defensiva hacia lo que denomina «disuasión activa». Según este enfoque, el objetivo no es únicamente repeler un ataque o preservar las posiciones existentes, sino también convencer a los posibles adversarios de que cualquier acción militar contra Irán provocaría una respuesta rápida, recíproca y costosa.

El informe señala la destrucción de buques de superficie no tripulados, la presunta captura de un sistema submarino autónomo avanzado y los ataques con misiles contra buques y bases militares como ejemplos de este enfoque. En conjunto, sostiene, estos incidentes transmiten el mensaje de que el coste de atacar a Irán debe incluirse en los cálculos de un adversario antes de que comience cualquier operación.

El artículo atribuye esta posición a una evolución más amplia de la doctrina militar iraní. En lugar de depender exclusivamente de la defensa territorial, la capacidad misilística y las capacidades navales, el informe destaca la recopilación de inteligencia, la guerra electrónica, los sistemas no tripulados, la precisión, la defensa aérea integrada y la rapidez en la toma de decisiones.

## El estrecho de Ormuz como escenario estratégico

Varios de los incidentes descritos por IRNA tuvieron lugar cerca del estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más estratégicamente importantes de la región. La ubicación geográfica del estrecho, su papel en el comercio marítimo y su importancia para los flujos energéticos mundiales lo convierten en un escenario sensible para las señales militares y la confrontación.

Según el informe, la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán atacó un buque no tripulado en la entrada del estrecho el jueves 19 de septiembre. El buque fue identificado como un «Shampad» enemigo, con el número de casco 5838 y perteneciente al tipo «Sea Drone». IRNA afirmó que la operación impidió que el buque completara su misión.

El informe presenta el incidente como significativo porque las plataformas no tripuladas se utilizan cada vez más para la vigilancia, el reconocimiento, la recopilación de inteligencia y, en algunos casos, las operaciones de combate. Su uso puede reducir la necesidad de exponer directamente a personal a situaciones de peligro, al tiempo que permite a las fuerzas militares vigilar u operar en zonas disputadas.

IRNA también informó de que la Armada de la Guardia Revolucionaria capturó un sistema submarino autónomo perteneciente a Estados Unidos cerca de la entrada del estrecho de Ormuz la noche del 17 de septiembre. El informe señaló que el sistema fue capturado intacto durante una operación basada en lo que describió como superioridad de inteligencia y operativa.

## La presunta captura de un vehículo submarino autónomo

El sistema fue identificado en el informe como «Dive LD», fabricado por la empresa estadounidense Anduril Industries. IRNA lo describió como uno de los primeros ejemplares de la plataforma entregados en 2025 a las unidades de sistemas submarinos no tripulados de la Armada estadounidense.

Según las especificaciones citadas por el informe, el sistema mide aproximadamente 5,8 metros de largo y pesa casi tres toneladas. Está diseñado para realizar misiones autónomas prolongadas en aguas profundas, con una autonomía comunicada de hasta 10 días y capacidad para alcanzar profundidades de 6.000 metros. El informe también describió el sistema como modular, con secciones fabricadas mediante tecnología de impresión tridimensional para permitir la instalación rápida de distintos sensores y cargas útiles de misión.

IRNA enumeró una serie de posibles misiones para la plataforma, entre ellas la vigilancia submarina, la cartografía del lecho marino, la detección de minas, la inspección de cables y oleoductos marítimos, el apoyo a la guerra antisubmarina y la transmisión de información. Describió la combinación de autonomía, resistencia y flexibilidad de misión como las principales fortalezas del sistema.

El informe sostiene que la adquisición de un sistema de este tipo podría tener dos consecuencias para Irán. En primer lugar, podría demostrar la capacidad de las fuerzas iraníes para detectar, rastrear y contrarrestar equipos sofisticados. Eso, a su vez, podría afectar a los cálculos operativos de un adversario. En segundo lugar, el acceso a una plataforma intacta podría brindar la oportunidad de estudiar su tecnología, estructura y métodos de funcionamiento, mejorando potencialmente la capacidad de Irán para responder a sistemas similares en el futuro.

IRNA presenta estas conclusiones como parte de su argumento más amplio sobre la creciente importancia de la inteligencia y la guerra electrónica. El informe no establece de forma independiente el rendimiento técnico del sistema ni aporta una confirmación externa de la captura. Por tanto, su relato debe entenderse como una descripción del incidente y de su importancia estratégica realizada por los medios estatales iraníes.

## Los sistemas no tripulados y la competencia informativa

Los encuentros descritos en el informe ilustran cómo los sistemas de superficie, aéreos y submarinos no tripulados están cambiando la competencia militar. Estas plataformas pueden realizar misiones durante largos periodos, recopilar información y operar en entornos en los que desplegar sistemas tripulados puede resultar más costoso o peligroso.

Su uso creciente también aumenta la importancia de los sistemas diseñados para localizarlos, identificarlos, perturbarlos y neutralizarlos. IRNA sostiene que los misiles y el equipamiento de combate convencional por sí solos ya no son suficientes. Una fuerza moderna también debe ser capaz de detectar objetivos, identificarlos con precisión, interferir en las comunicaciones y la navegación, engañar a los sistemas adversarios y transmitir información rápidamente a través de una red.

Desde esta perspectiva, la competencia no se limita a la destrucción de una plataforma. También implica la capacidad de adquirir conocimiento del espacio de batalla antes de que un adversario pueda actuar, mantener las comunicaciones bajo presión y tomar decisiones con la suficiente rapidez como para aprovechar oportunidades fugaces.

El informe caracteriza la confrontación con buques no tripulados y sistemas submarinos autónomos como una prueba de las capacidades de inteligencia, electrónicas y operativas de Irán. Hace especial hincapié en lo que denomina «superioridad de inteligencia», presentando el descubrimiento y la interceptación de sistemas avanzados como prueba de que el resultado de futuros conflictos podría depender tanto de la gestión de la información como de la potencia de fuego.

## La tecnología y el carácter cambiante de la guerra

El informe describe la guerra moderna como cada vez más determinada por la competencia tecnológica. Sostiene que los conflictos ya no se basan exclusivamente en formaciones militares tradicionales y despliegues directos. Los misiles de largo alcance, los drones, los sistemas autónomos y las armas de precisión permiten a los Estados atacar objetivos a distancias considerables sin necesariamente enviar grandes cantidades de personal a territorio enemigo.

Este desarrollo ha impulsado a los países a invertir en el desarrollo o la adquisición de armas y sistemas militares de próxima generación. En el análisis ofrecido por IRNA, el campo de batalla se está convirtiendo en un escenario en el que la capacidad de detectar y contrarrestar equipos avanzados es, por sí misma, un componente del poder militar nacional.

Para Irán, afirma el informe, mantener y mejorar las capacidades defensivas requiere un desarrollo continuo de los sistemas autónomos, la inteligencia artificial, la guerra electrónica, el reconocimiento y la vigilancia. También destaca el papel de los sistemas de defensa aérea más recientes y de equipos ópticos y electroópticos más precisos en los enfrentamientos con objetivos aéreos y marítimos.

El informe no ofrece un inventario detallado de las capacidades de Irán ni evalúa de forma independiente el rendimiento de sus sistemas. En cambio, presenta un argumento estratégico: la inversión sostenida en tecnología es necesaria si Irán quiere influir en los cálculos de adversarios más poderosos o tecnológicamente avanzados.

## La respuesta rápida como señal disuasoria

La afirmación central del artículo es que la rapidez y la determinación de una respuesta pueden ser tan importantes como el daño infligido a un objetivo. Una reacción rápida pretende demostrar que un ataque no será soportado sin consecuencias y que un adversario no puede suponer que controlará el ritmo o el lugar de la escalada.

Según esta lógica, la disuasión depende en parte de generar incertidumbre antes de que tenga lugar un ataque. Un posible adversario debe considerar no solo si una operación es técnicamente posible, sino también con qué rapidez podría responder Irán, qué activos podría atacar y cuánto riesgo crearía la operación para el personal y la infraestructura militar.

El informe de IRNA cita ataques iraníes con misiles contra buques militares, buques equipados con defensa aérea y bases militares como ejemplos de este enfoque. Afirma que los objetivos incluían instalaciones militares, hangares de mantenimiento y reparación, zonas de preparación y despliegue, y refugios para aviones de combate F-35, F-16 y F-15. El relato atribuye estas acciones a las fuerzas armadas iraníes y las describe como respuestas a ataques contra petroleros iraníes y zonas del sur del país.

El informe también señaló que el 23 de septiembre la Guardia Revolucionaria anunció la interceptación y destrucción de un dron avanzado MQ-1 sobre el estrecho de Ormuz. Según el anuncio citado por IRNA, el dron fue atacado por un nuevo sistema avanzado de defensa aérea operado dentro de la red integrada de defensa aérea del país.

Estas afirmaciones se presentan en la fuente como prueba de una arquitectura de respuesta coordinada en la que participan el ejército, la Guardia Revolucionaria, la defensa aérea y las redes de inteligencia. El material proporcionado no incluye una verificación independiente de los ataques denunciados, la identidad de todos los objetivos ni los daños indicados.

## De la defensa pasiva a la disuasión activa

El concepto de disuasión activa descrito en el informe combina varios elementos: la capacidad de proteger el territorio nacional, la capacidad de tomar represalias contra un atacante y la capacidad de imponer costes con la suficiente rapidez como para influir en el comportamiento futuro.

Según este enfoque, las operaciones navales cerca del estrecho de Ormuz no son meras patrullas defensivas. También pretenden demostrar que Irán puede vigilar y desafiar la actividad militar extranjera en una zona estratégicamente importante. La destrucción o captura de sistemas no tripulados se presenta como una forma de mostrar que la tecnología avanzada no garantiza libertad de acción a una fuerza adversaria.

La presunta captura del vehículo submarino autónomo tiene una importancia simbólica particular en este relato. Una plataforma submarina puede ser difícil de detectar, y sus misiones pueden incluir la vigilancia del lecho marino, los cables, los oleoductos y las rutas navales. Si el relato del informe es exacto, localizar y capturar un sistema de este tipo indicaría la capacidad de combinar conocimiento del entorno marítimo, seguimiento e intervención operativa. Sin embargo, las pruebas proporcionadas aquí consisten en el informe iraní y no establecen el incidente de forma independiente.

El mismo principio se aplica a los sistemas aéreos. La descripción que hace el informe de la interceptación del MQ-1 presenta el hecho como una demostración de que la red iraní de defensa aérea puede responder a aeronaves no tripuladas avanzadas. En el argumento más amplio, la capacidad de detectar y neutralizar drones reduce la libertad de acción que los adversarios podrían esperar tener, con un coste humano menor que el de un enfrentamiento directo con aeronaves tripuladas.

## Los límites y requisitos de la disuasión

En última instancia, el informe presenta la disuasión como un proceso continuo y no como una única demostración de fuerza. Destruir un buque no tripulado, capturar una plataforma submarina o atacar una instalación militar puede influir en los cálculos de un adversario, pero una disuasión duradera requiere capacidades que puedan mantenerse a lo largo del tiempo.

Esas capacidades incluyen inteligencia fiable, equipos actualizados, comunicaciones resilientes, capacidad de guerra electrónica, identificación precisa de objetivos y toma de decisiones disciplinada. También requieren la capacidad de integrar información de diferentes fuerzas y responder sin provocar una escalada innecesaria ni exponer a las fuerzas a riesgos evitables.

El énfasis en la integración es importante. Un misil, un dron o un sistema de defensa aérea no opera de forma aislada. Su eficacia depende de la calidad de la información utilizada para identificar un objetivo, de la rapidez con la que esa información llega a quienes toman las decisiones y de la capacidad de los operadores para actuar en condiciones disputadas.

En este sentido, la disuasión activa no consiste simplemente en poseer más armas. También consiste en conectar la vigilancia, las comunicaciones, la guerra electrónica, los sistemas de mando y las capacidades de ataque de precisión en una estructura operativa coherente.

## Una competencia estratégica impulsada por la tecnología

Los acontecimientos descritos por IRNA reflejan una transformación más amplia de la competencia militar. Los sistemas no tripulados son cada vez más comunes en el aire, en el mar y bajo la superficie. Las plataformas autónomas pueden permanecer desplegadas durante periodos prolongados, realizar misiones especializadas y recopilar información sin exponer un vehículo tripulado al mismo nivel de riesgo.

Al mismo tiempo, su presencia crea nuevas vulnerabilidades. Dependen de sensores, navegación, comunicaciones, software y enlaces de datos. Las fuerzas capaces de interferir en esos sistemas, engañarlos o explotar sus patrones operativos podrían neutralizar una plataforma tecnológicamente avanzada sin depender exclusivamente de la potencia de fuego convencional.

Por eso el informe sitúa la guerra electrónica y la superioridad informativa junto a los misiles y el poder naval. Sostiene que los conflictos futuros se decidirán mediante una combinación de precisión, autonomía, inteligencia y capacidades cibernéticas y electrónicas, así como por la rapidez con la que los comandantes puedan transformar la información en acción.

Para Irán, el informe presenta esta competencia como una razón para ampliar la inversión en inteligencia artificial, plataformas autónomas, vigilancia, guerra electrónica y defensa aérea moderna. También vincula el desarrollo tecnológico con la seguridad nacional, argumentando que la capacidad de imponer costes a un atacante puede ayudar a impedir que un conflicto comience en primer lugar.

## Conclusión

El informe de IRNA describe a Irán avanzando hacia un modelo de disuasión activa en el que la defensa se combina con la represalia rápida y la capacidad de interrumpir las operaciones de un adversario. La presunta destrucción de un buque de superficie no tripulado cerca del estrecho de Ormuz, la presunta captura de un sistema submarino autónomo y la supuesta interceptación de un dron MQ-1 se presentan como ejemplos de este cambio.

El mensaje más amplio del artículo es que el poder militar ya no se mide únicamente por las defensas territoriales, los arsenales de misiles o las fuerzas navales. La recopilación de inteligencia, la guerra electrónica, los sistemas no tripulados, la precisión, las redes integradas y la rapidez en la toma de decisiones son cada vez más centrales para la capacidad de disuadir a un adversario.

Las pruebas proporcionadas respaldan la conclusión de que el relato militar oficial de Irán pone un énfasis cada vez mayor en estas capacidades y en la idea de que cualquier ataque debería generar una respuesta inmediata y costosa. Sin embargo, no verifican de forma independiente las afirmaciones operativas, las especificaciones técnicas ni los resultados en el campo de batalla descritos en la fuente.

Que este enfoque produzca una disuasión duradera dependerá de algo más que de operaciones individuales. Dependerá de la fiabilidad de las redes de inteligencia y mando de Irán, la resiliencia de sus equipos, la sostenibilidad de sus programas de defensa y la capacidad de sus fuerzas armadas para gestionar la escalada. En el entorno estratégico que rodea el estrecho de Ormuz, la interacción de estos factores determinará cómo Irán, Estados Unidos y otros actores regionales evalúen el riesgo en futuras confrontaciones.